Cotizaciones y facturas
Cómo calcular el precio de un trabajo de impresión
Para calcular el precio de un trabajo de impresión suma cuatro partes: el material que gastas en ese trabajo, las horas que le dedicas, una parte de los costos fijos de tu taller y un margen para la ganancia y los imprevistos. Las tres primeras son tu costo; por debajo de esa cifra pierdes plata. El margen va encima, y su tamaño lo decides tú. Aquí ves cómo calcular el precio de un trabajo de impresión paso a paso, con el ejemplo de un banner de 2 x 1 m en soles.
¿Por qué el precio "al ojo" sale caro?
Muchos talleres ponen precio de tres maneras: miran lo que cobra el de al lado, calculan solo la lona y la tinta, o dicen una cifra que "suena bien". Las tres tienen el mismo problema: nadie sabe si ese trabajo deja ganancia o no.
- Si cuentas solo el material, regalas tus horas. El banner "sale a 30 soles de lona", pero nadie pagó la hora que tardaste en imprimirlo y colocarle los ojales.
- El precio de la competencia no dice nada de tus costos. Tu alquiler, tu máquina y tu tiempo son distintos a los suyos.
- Sin una cuenta por trabajo, no sabes cuáles pedidos conviene aceptar y cuáles te hacen perder.
La solución no es cobrar más por cobrar. Es saber cuánto te cuesta cada trabajo antes de decir un precio.
Las cuatro partes del precio
- Material: todo lo que se consume en ese trabajo.
- Tu tiempo: cada hora que trabajas en el pedido.
- Una parte de los costos fijos: alquiler, luz, internet, la máquina.
- Margen: la ganancia y un colchón para imprevistos.
Las partes 1, 2 y 3 sumadas son tu costo del trabajo. El margen se agrega encima y forma el precio. Vamos parte por parte.
Material: más que la lona
Apunta cada cosa que se gasta en ese pedido, aunque parezca poca cosa:
- El material base: lona, vinil, papel.
- La tinta.
- Los acabados: ojales, cinta, pita, tubos.
- El embalaje para entregarlo.
- El desperdicio: el recorte sobrante y la impresión que salió mal y tuviste que repetir. Súmalo como parte del material.
Toma los precios de tus propios comprobantes de compra, no de memoria. Si tienes tus comprobantes de compra ordenados, es cuestión de minutos.
Tu tiempo tiene precio
Cuenta todo lo que haces por el pedido: revisar el archivo del cliente, imprimir, cortar, poner ojales, empacar, entregar. Nada de eso es gratis, aunque lo hagas tú mismo.
- Fija tu propia tarifa por hora y úsala igual en todos los trabajos. Qué cifra pones depende de lo que quieres ganar por tu trabajo; lo importante es que sea siempre la misma.
- Cobra aparte lo que es un servicio aparte: el diseño, la instalación y el envío van en líneas propias, con su propio tiempo.
Reparte los costos fijos entre los trabajos
Tu taller cuesta plata aunque no imprimas nada: alquiler, luz, internet, el pago de la máquina. Esos costos tienen que salir de los trabajos que haces en el mes.
Una forma simple de repartirlos:
- Suma tus costos fijos del mes.
- Divide esa cifra entre el número de trabajos que haces en un mes normal.
- El resultado es la parte que cada trabajo tiene que aportar.
Es una aproximación, no una cuenta exacta: un banner grande y una tarjeta pequeña reciben la misma parte. Pero es mucho mejor que no repartir nada. Cómo afinar esa cuenta lo vemos en otro artículo del blog sobre costos fijos y variables.
El margen y tu precio mínimo
Material, tiempo y parte de los costos fijos suman tu costo del trabajo. Esa cifra es tu precio mínimo: si cobras menos, pierdes plata con ese pedido.
El margen va encima. Cubre dos cosas: la ganancia de tu negocio y un colchón para lo que sale mal (una lona que se rompe, un cliente que pide un cambio a última hora). Cuánto margen pones lo decides tú, según tu negocio y tu mercado.
Cuando un cliente pide descuento, el margen es el único espacio que tienes. Nunca bajes del costo del trabajo. Si el cliente quiere pagar menos, cambia el pedido: una lona más económica, menos ojales, sin instalación.
Este artículo no explica si tu precio lleva impuestos ni cómo mostrarlos. Para eso, pregúntale a tu contador.
Ejemplo: cuánto cobrar por un banner de 2 x 1 m, con y sin cuenta
Jorge tiene una pequeña imprenta publicitaria en Lima. Aquí la llamamos Gráfica Qori, un nombre inventado. Un cliente le pide un banner de 2 x 1 m en lona, con ojales (en el Perú también se le dice gigantografía).
Todos los montos son un ejemplo inventado para hacer la cuenta: no son precios de mercado, ni tarifas habituales, ni una recomendación.
| Parte | Cómo lo calcula Jorge | Monto |
|---|---|---|
| Material | Lona, tinta, ojales y el desperdicio de corte | S/ 28.00 |
| Tiempo | 1 hora de trabajo a su tarifa de S/ 20.00 por hora | S/ 20.00 |
| Costos fijos | S/ 1,200.00 al mes entre 100 trabajos al mes | S/ 12.00 |
| Costo del trabajo | Suma de las tres partes, su precio mínimo | S/ 60.00 |
| Margen | Ganancia y colchón para imprevistos | S/ 15.00 |
| Precio | Costo del trabajo más margen | S/ 75.00 |
Antes de hacer esta cuenta, Jorge cobraba esos banners "al ojo" a S/ 50.00. Le parecía un buen precio porque la lona le costaba 28. En realidad cobraba 10 soles por debajo de su costo: cada banner le hacía perder plata, y cuantos más vendía, peor.
Con la cuenta hecha, Jorge sabe tres cosas: su precio mínimo es S/ 60.00, puede dar un descuento de hasta S/ 15.00 sin perder, y si un cliente quiere pagar S/ 50.00, le ofrece un banner sin ojales o de otra lona en lugar de bajar el precio.
Del precio a la cotización
La cuenta de las cuatro partes es para ti. Tu cliente no necesita ver tu tarifa por hora ni tu alquiler. Lo que sí necesita ver es qué recibe y cuánto cuesta cada cosa.
Por eso las partes de tu cuenta se convierten en las líneas de la cotización: el banner con su medida y material en una línea, el diseño en otra, la instalación en otra. Así el cliente entiende el precio y tú puedes quitar una línea si pide descuento.
En Intiqore creas la cotización con esas líneas, cada una con cantidad, descripción y precio, y la envías como PDF. Cómo armarla paso a paso lo ves en cómo hacer una cotización clara para tu cliente.
Lista para calcular tu próximo trabajo
- Apunté todo el material, incluido el desperdicio, con precios de mis comprobantes.
- Conté todas las horas, desde revisar el archivo hasta entregar.
- Usé mi tarifa por hora de siempre.
- Sumé la parte de los costos fijos de este mes.
- Tengo mi costo del trabajo, mi precio mínimo.
- Puse el margen encima y tengo el precio.
- El diseño, la instalación y el envío van en líneas aparte.
Preguntas frecuentes
¿Cómo calculo el precio por metro cuadrado?
Haz la cuenta de las cuatro partes una vez para un metro cuadrado de un material: cuánto material gasta, cuánto tiempo toma, qué parte de los costos fijos le toca y qué margen le pones. Ese resultado es tu propio precio de referencia por metro cuadrado. Repite la cuenta para cada material que uses, porque la lona y el vinil no cuestan lo mismo.
¿Debo cobrar el diseño aparte?
Sí, en su propia línea de la cotización. Así el cliente ve por qué paga y tú no regalas horas de diseño dentro del precio del banner. Si el cliente trae su diseño listo, esa línea no aparece.
¿Qué hago si la competencia cobra menos?
Primero conoce tu costo del trabajo. Si la competencia cobra por debajo de él, no puedes seguirla sin perder plata. Puedes bajar algo del margen, cambiar el material o quitar un servicio, pero nunca cobrar menos que tu costo. Un cliente que solo busca el precio más bajo se irá igual cuando aparezca otro más barato.
¿Cada cuánto debo revisar mis precios?
Cuando algo cambie de verdad en tus costos: la lona subió, el alquiler subió, compraste una máquina nueva. Y aunque nada haya cambiado, vuelve a hacer la cuenta completa una vez al año, con tu tarifa por hora y tus costos fijos del momento; así notas las subidas pequeñas que se acumulan sin que las veas.
Haz la cuenta con tu próximo pedido
La próxima vez que un cliente te pida un precio, no respondas de inmediato. Toma cinco minutos, apunta las cuatro partes y mira tu costo del trabajo. Después pon el margen y recién entonces manda la cotización.
De la cuenta a la cotización
Cómo convertir esa cuenta en un documento que tu cliente entienda a la primera.
Más guías para ordenar tu negocio encuentras en el blog de Intiqore.
Aviso: Este artículo es información general y no es asesoría tributaria ni legal. Fue preparado con cuidado y refleja la situación al 13 de octubre de 2026. No garantizamos que la información sea correcta, completa ni actual. Para tu caso concreto, consulta a tu contador o a la SUNAT.